Las similitudes entre Marcos Paz y Jáuregui

Viernes//En el marco de una charla realizada en la UNLu, vecinos de esa ciudad contaron los detalles de un reclamo que lleva 15 años de vigencia y tiene parecidos con la problemática generada por Curtarsa.

El miércoles, bajo el impulso del Frente Universitario de Luján, se realizó en la Universidad Nacional de Luján una charla sobre luchas ambientales. La actividad abarcó distintas problemáticas que se repiten en diferentes puntos de la región y el país.
En ese sentido, estuvo presente una integrante de la Asamblea de Vecinos y Organizaciones por el Medio Ambiente del Partido de Luján. También brindaron su testimonio representantes de la Mesa Amplia de la ciudad de Marcos Paz. Ambos relatos marcaron las similitudes entre dos reclamos que llevan más de 15 años de vigencia.
La asambleísta local brindó un panorama de la situación generada por Curtarsa. Al respecto, enumeró los problemas ocasionados por la curtiembre y del papel histórico desarrollado por los estamentos de control, cuyo ejemplo actual lo constituye el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS).
Otra de las expositoras fue Ana María Rodríguez, de la Mesa Amplia, quien repasó la lucha que desde hace varios años impulsan contra el Incinerador Marcos Martini. En ese relato quedaron en evidencia distintas similitudes entre ambos reclamos. Esa lista puede incluir la organización multisectorial a favor del ambiente, y las responsabilidades que incluyen a importantes grupos económicos. Además, Rodríguez describió las complicidades necesarias del poder político.
El cuestionario incinerador se instaló bajo la mentirosa figura de una fábrica que iba a dedicarse al reciclado de pinturas. De esa mentira inicial hasta la actualidad han existido innumerables irregularidades y un incesante pedido de cierre por parte de los vecinos, posición que se diferencia con la solicitud de relocalización de Curtarsa.
"Mientras seguíamos averiguando sobre esta historia de Marcos Martini, nos enteremos que en realidad el incinerador pertenece al Grupo Mauro, un grupo muy poderoso que tiene importantes empresas en distintos lugares y rubros. Tiene gran cantidad de testaferros, que pone empresas de rápida rentabilidad para seguir creando otras empresas. También tienen acciones los dueños del casino flotante de Buenos Aires y distintas personas vinculadas al juego en la provincia", explicó la integrante de la Mesa Amplia.
A ese escenario de complicidades compartidas, las similitudes entre Jáuregui y Marcos Paz también encuentran la reticencia de las autoridades a efectuar estudios de salud que permitan comprender el impacto en la población.
Al respecto, Rodríguez explicó que les cuesta obtener datos estadísticos actualizados: "Nosotros queremos informarnos e informar a la población, pero aparecen murallas que se nos van bajando y que evitan contar con este tipo de información para juzgar la incidencia".
No obstante, y tal como denuncian los vecinos de Jáuregui desde hace muchos años, la práctica indica la proliferación de personas con problemas alérgicos, linfáticos y dermatológicos, eso sin contar el incremento de las muertes por cáncer y la existencia de abortos espontáneos.
Según las investigaciones efectuadas por los vecinos organizados, el incinerador libera al ambiente en estado gaseoso distintas sustancias perjudiciales para la salid, como dioxinas, furanos y mercurio. A su vez, carecen de información sobre el destino final de las cenizas resultantes del proceso de incineración.
En ese marco, la falta de respuestas del nivel provincial y de la propia Justicia incide en el ánimo de los vecinos. Las luchas tan prolongadas como las registradas en Marcos Paz y Jáuregui parecen encontrar picos de participación y momentos de desmovilización: "Como pasa muchas veces cuando parece que se van encaminando las acciones, si uno se distrae, sucede la desmovilización. A pesar de que hay legislaciones vigentes, está todo enmascarado. El primer permiso provincial que obtuvo la empresa fue como fábrica de reciclado de pinturas. También hay firmas falsas de habilitación. Todo eso está en la Justicia, pero mientras tanto pasaron 15 años".